Los músculos centrales de la zona lumbar inician y controlan el movimiento y la postura. Los movimientos corporales completos comienzan en la pelvis y son ejecutados por los músculos lumbares y abdominales. Estos músculos proporcionan control y estabilidad al moverse. Cuando el cuerpo está en reposo, se desarrollan hábitos posturales (saludables y no saludables) al estar de pie o sentado, según cómo cada persona controla y mantiene la postura de su pelvis. Los músculos lumbares están sometidos a una exigencia constante al realizar movimientos repetitivos o acciones enérgicas. Estos músculos se tensan y duelen crónicamente, las articulaciones y los nervios se comprimen, y los huesos y el tejido conectivo permanecen en un estado de tensión, lo que provoca dolor intenso y daños en la estructura corporal. Estos problemas pueden ser consecuencia de la memoria muscular, el procedimiento operativo del sistema nervioso para automatizar los movimientos.

Índice
Memoria muscular
El sistema nervioso controla el movimiento y la contracción de los músculos, y constantemente refuerza y aprende nuevos patrones de movimiento para ser más eficiente mediante la memoria muscular. Sin embargo, este proceso de aprendizaje permite el desarrollo de hábitos musculares saludables y no saludables. Un ejemplo es sentarse con una postura encorvada. El sistema nervioso almacena esa información postural y contrae inconscientemente los músculos abdominales y pectorales, por lo que la postura encorvada se impone. Debido al uso continuo y a las malas posturas, varios músculos comienzan a tensarse. Por lo general, las personas no son conscientes de esta tensión gradual hasta que aparece la rigidez, el dolor y las molestias. Los músculos tensos tiran del esqueleto de forma incómoda, lo que provoca desalineaciones corporales y causa:
- Problemas de postura
- Movimiento limitado
- Discrepancia en la longitud funcional de las piernas
- Escoliosis idiopática
- Lesiones por esfuerzo repetitivo
- Degeneración articular
- Pinzamiento del nervio - ciática
Debido a las actividades diarias repetitivas, las respuestas al estrés, las lesiones sufridas y la actividad física, cada persona desarrolla patrones musculares y niveles de tensión únicos en todo el cuerpo. Los problemas de memoria muscular pueden contribuir al dolor de espalda crónico y la ciática. Una memoria muscular deficiente impide que los músculos vuelvan a su estado natural, adoptando una posición incómoda que se convierte en su estado habitual. Una memoria muscular saludable permite reflejos instantáneos que facilitan movimientos fluidos y sin esfuerzo.
La quiropráctica alivia el dolor de espalda y ciática mediante una profunda relajación muscular que libera endorfinas. Se masajean las zonas doloridas y tensas, y se realiza una descompresión mecánica si es necesario. El masaje y los estiramientos ayudan a reeducar la memoria muscular y del movimiento, junto con ejercicios para reforzar este reentrenamiento.
La terapia de descompresión espinal
Referencias
Campbell, James N y Richard A Meyer. “Mecanismos del dolor neuropático”. neurona vol. 52,1 (2006): 77-92. doi:10.1016/j.neuron.2006.09.021
Wilder, David G et al. "Efecto de la manipulación espinal en las funciones sensoriomotoras en pacientes con dolor de espalda: protocolo de estudio para un ensayo controlado aleatorio". Ensayos vol. 12 161. 28 de junio de 2011, doi:10.1186/1745-6215-12-161