Uno de los aspectos más interesantes del cerebro humano es su capacidad para volverse adicto. La adicción es un problema grave y, según la predisposición genética, muchos son propensos a ella. Los comportamientos adictivos incluyen la dependencia del alcohol, la nicotina, el cannabis y los opiáceos, la respuesta a la psicosis por el consumo de cannabis, los trastornos alimentarios como los atracones y los comportamientos de búsqueda de adrenalina/asunción de riesgos. Todas estas formas de adicción están involucradas en áreas biológicas que contribuyen a la enfermedad. Tenemos la capacidad de evaluar a nuestros pacientes para determinar si tienen una predisposición genética a uno de estos comportamientos adictivos y crear protocolos para aconsejarles que se mantengan alejados de participar en cualquiera de estos comportamientos dañinos a riesgo de desarrollar una adicción. La prueba genética que utilizamos es DNA Mind de DNA Life.